Gustave Doré
Gustave Doré nació en Estrasburgo en 1832. Fue, sin duda, uno de los ilustradores más reconocidos del siglo XIX. En la década de 1860 ilustró el Inferno de Dante, Don Quijote de Cervantes y la Biblia lo que le convirtió en el ilustrador más importante del momento. A partir de aquí y hasta su muerte en 1883, continuó ilustrando las obras de grandes clásicos como Rabelais y los principales escritores del momento, Balzac o Gautier, convirtiéndose en el modelo del ilustrador romántico. Su obra fue tan prolífica que tuvo, en algunos momentos hasta 40 grabadores trabajando para él. También fue escultor, realizando, entre otras, la escultura de Alejandro Dumas que se encuentra en la plaza Malesherbes de Paris. Pero pocos conocen que Doré se inició en el mundo de la ilustración a través de la caricatura. He aquí una pequeña muestra de sus trabajos publicados en Le Journal du Rire, Charivari y otras revistas satíricas francesas de la década de 1850.








